Durante una montería en la dehesa, el titular de un coto vecino denuncia una supuesta caza en coto ajeno en Badajoz. El organizador, Manuel, asegura que su cuadrilla jamás cruzó el límite. La clave está en los collares GPS de la rehala.
Caso ilustrativo. Este supuesto es ficticio: está elaborado a partir de situaciones habituales en la práctica profesional y no corresponde a ningún cliente real. Nombres, lugares y fechas son inventados, y cada caso es distinto: el resultado de un procedimiento no puede garantizarse.
Dato de contexto: Badajoz (Extremadura) es la provincia n.º 5 de España por licencias de armas D y E en vigor: 45.751 a 31-12-2022, según la estadística de control de armas de la Guardia Civil. Son licencias, no personas: una misma persona puede tener varias.
El caso: caza en coto ajeno en Badajoz
Manuel organiza una montería de ciervo y jabalí en una finca de la provincia de Badajoz, donde abundan los terrenos cinegéticos de gran extensión. Al terminar la jornada, el titular del coto colindante le acusa de haber entrado a cobrar una res herida y de haber soltado perros en su terreno. Presenta la denuncia ante el órgano autonómico competente.
Qué riesgos jurídicos hay
En Extremadura, la Ley 14/2010 de caza distingue infracciones leves, graves y muy graves, con multas que van desde 50 hasta 50.000 euros y posibles retiradas de licencia e inhabilitaciones en las más graves. Además, si se cazara en terrenos de régimen cinegético especial ajenos sin permiso del titular, el Código Penal contempla una respuesta penal en su artículo 335.2. Por eso es importante aclarar los hechos desde el primer momento.
La prueba: los collares GPS de los perros
La rehala llevaba collares GPS que registraban el recorrido de cada perro. Manuel conservó los dispositivos y la aplicación. Nuestros peritos extrajeron los ficheros con cadena de custodia y representaron los recorridos sobre la cartografía de ambas fincas, con los vértices del límite obtenidos del registro oficial del coto.
- Se identificaron los puntos de cada collar y la hora de cada uno.
- Se determinó si algún punto cruzaba el límite y, en su caso, cuánto tiempo.
- Se señalaron los márgenes de precisión y las zonas de sombra de la señal.
El informe permitió distinguir entre un perro que se adentró unos metros y una entrada organizada de la cuadrilla. Esa diferencia es esencial: no es lo mismo la huida de un perro que una actuación consciente del cazador.
Enseñanzas para organizadores de monterías sobre caza en coto ajeno en Badajoz
- Haga fotografías y guarde un plano de las manchas y los puestos.
- Mantenga los dispositivos GPS con su historial hasta la resolución del asunto.
- Pida los permisos por escrito si necesita entrar a recoger una pieza herida.
- Consulte antes de contestar a una denuncia: lo que declare puede condicionar su defensa.
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