Durante una montería en la Sierra Norte de Sevilla, un disparo hiere a un postor. Este accidente de caza en una montería abre a la vez un procedimiento penal, una reclamación al seguro y, posiblemente, un expediente administrativo. Veamos cómo se afronta.
Caso ilustrativo. Este supuesto es ficticio: está elaborado a partir de situaciones habituales en la práctica profesional y no corresponde a ningún cliente real. Nombres, lugares y fechas son inventados, y cada caso es distinto: el resultado de un procedimiento no puede garantizarse.
Dato de contexto: Sevilla (Andalucía) es la provincia n.º 3 de España por licencias de armas D y E en vigor: 49.927 a 31-12-2022, según la estadística de control de armas de la Guardia Civil. Son licencias, no personas: una misma persona puede tener varias.
El caso: accidente de caza en una montería
Luis participa en una montería con treinta puestos. Hacia el mediodía dispara a un jabalí que cruza la mancha y, según la versión del herido, uno de los perdigones o el proyectil alcanza a un compañero situado en un puesto vecino. El herido es evacuado y la Guardia Civil abre diligencias. Luis queda como investigado por un posible delito de lesiones por imprudencia.
Responsabilidades en juego
Las lesiones por imprudencia grave se castigan en el artículo 152 del Código Penal, y si se utilizó un arma de fuego la ley prevé además la privación del derecho a armas durante un periodo determinado. En paralelo, todo cazador debe contar con el seguro obligatorio de responsabilidad civil regulado por el Real Decreto 63/1994, que cubre los daños a terceros hasta el límite legal por víctima, y la Administración puede iniciar un expediente sobre las normas de seguridad de la cacería.
Reconstruir qué pasó
La clave está en determinar con precisión dónde estaba cada participante y en qué momento se produjo cada disparo. Nuestro equipo recopiló y analizó la información digital disponible:
- Los tracks de GPS de varios cazadores y las posiciones registradas por las aplicaciones de la montería.
- Los mensajes del grupo de WhatsApp de la cuadrilla, con horas de avisos y de disparos.
- Las fotografías de los puestos y de la mancha, con sus metadatos.
- El plano de puestos y las instrucciones del organizador.
Con esos datos se elaboró una cronología y se midieron ángulos y distancias, para contrastar las distintas versiones. Una buena reconstrucción es esencial tanto para la defensa del investigado como para esclarecer los hechos con objetividad.
Qué papel juega el organizador
La seguridad de una montería es responsabilidad compartida: el organizador debe fijar normas, señalizar puestos y garantizar que se respetan los ángulos de tiro. Revisar la organización —permisos, seguro, plano de puestos, charla de seguridad— puede ser relevante para delimitar responsabilidades.
Consejos prácticos sobre accidente de caza en una montería
- Preste auxilio y avise a emergencias antes que nada.
- No declare sin abogado ni comente los hechos por mensajería.
- Conserve el móvil, el reloj y el GPS sin borrar nada.
- Comunique el siniestro a la aseguradora siguiendo la póliza.
Más información: accidentes de caza y peritaciones informáticas.

