Un guarda denuncia el hallazgo de cebos envenenados en Córdoba, en una finca de Sierra Morena, y señala a Rafael, cazador del coto, a partir de una imagen de fototrampeo. Veamos cómo se afronta una acusación tan grave apoyada en una fotografía.
Caso ilustrativo. Este supuesto es ficticio: está elaborado a partir de situaciones habituales en la práctica profesional y no corresponde a ningún cliente real. Nombres, lugares y fechas son inventados, y cada caso es distinto: el resultado de un procedimiento no puede garantizarse.
Dato de contexto: Córdoba (Andalucía) es la provincia n.º 6 de España por licencias de armas D y E en vigor: 45.508 a 31-12-2022, según la estadística de control de armas de la Guardia Civil. Son licencias, no personas: una misma persona puede tener varias.
El caso: cebos envenenados en Córdoba
En una finca de la sierra cordobesa, una cámara de fototrampeo instalada por un tercero captura a un hombre dejando un bulto en el suelo. Al día siguiente aparece un animal muerto y se halla un cebo. La imagen, con sello de fecha y hora, llega a la Guardia Civil junto con una denuncia que apunta a Rafael por su parecido físico y por su vehículo.
Por qué es una acusación tan grave
El empleo de veneno u otros medios no selectivos para la caza se castiga en el artículo 336 del Código Penal con prisión o multa, inhabilitación especial para cazar y privación del derecho a armas. Además, la Ley 42/2007 prohíbe los procedimientos masivos o no selectivos de captura o muerte. Las consecuencias para un cazador pueden ser enormes, también sobre su licencia.
El análisis de la imagen de fototrampeo
Una fotografía de fototrampeo parece una prueba contundente, pero hay que comprobar su origen e integridad. Nuestros peritos solicitaron el archivo original y revisaron varios aspectos:
- Metadatos del fichero: fecha, hora, modelo de cámara y software.
- Coherencia entre el sello impreso en la imagen y los metadatos.
- Estado del reloj de la cámara y posible desfase horario.
- Calidad de la imagen, sombras y posición del sol según la hora declarada.
En este caso se detectó que el sello de fecha de la cámara no coincidía con el del fichero que se había aportado, indicio de que la copia no era el original. Además, la identificación del sujeto se apoyaba solo en su complexión, un criterio muy débil.
Cómo se plantea la defensa
La defensa solicita la copia íntegra del contenido de la tarjeta de memoria, pide que se acredite la cadena de custodia de la imagen y propone la prueba pericial informática. Se pone el acento en que la fotografía por sí sola no identifica con certeza al autor y en que no hay análisis del cebo que lo vincule con el investigado. El desenlace depende de la valoración conjunta de todas las pruebas.
Lecciones prácticas sobre cebos envenenados en Córdoba
- Si le imputan un hecho grave, no declare sin abogado.
- Pida el original de cualquier imagen o vídeo en que se base la acusación.
- No contacte con testigos ni con el denunciante.
- Reúna sus propios datos: ubicación del móvil, tickets, mensajes.
Consulte nuestra página de peritaje de fotografías y metadatos.

